Entrar a JR es como entrar a la dimensión desconocida o entrar a la película Volver al Futuro, porque el local es una réplica exacta de una fuente de soda de los años '50 pero de USA.
Es impresionante cómo han logrado ambientar de manera fidedigna la época incluyendo todos los elementos de aquella época de post guerra en donde el espíritu americano intentaba reparar las pérdidas humanas con un nacionalismo romántico donde las malteadas y hamburguesas se transformaban en la bandera y el himno de Norteamérica.
Pero la historia de JR es mucho más reciente. Hace 25 años, un siquiatra cansado de su profesión decidió poner un local en la famosa Melrose Place. Inspirado en su niñez, decide revivir esa etapa de la vida norteamericana e instala un negocio inspirado las míticas fuentes de soda de los años `50.
En todos los locales de Johnny Rockets que existen alrededor de todo el mundo se ofrece comida sencilla y deliciosa con un menú de platos All American Favorites, entre los que destacan: jugosas hamburguesas, deliciosos shakes y malteadas, american fries, bebidas con shots de sabor y clásicos sándwiches.
En JR se ha cuidado cada detalle, los meseros visten a la usanza de aquellos días, en las paredes cuelgan cuadros que retratan a pin ups tomando coca cola, o carteles de la ruta 66. Las sillas forradas en un estricto color conchevino rodean las clásicas mesas de fuente de soda. Pero es sin duda su barra metálica la que más llama la atención. Capítulo a parte es la música que se escucha, 100% de la década de los '50, y los famosos bailes que el personal realiza cada media hora y que son la parte más entretenida de comer en JR.